La Bomba
La armó en estos seis años. Ajustó y reajustó cada una de sus partes meticulosamente. Los primeros tres años sólo fueron para aprender de sus errores y los siguientes para perfeccionar la técnica, encontrar las piezas adecuadas para una detonación sútil pero prolongada.
Los últimos meses trabajó en la logística de entrega, ensayando diferentes mecanismos y procedimientos. Finalmente, sin estar segura de probar la mejor fórmula pero apremiada por las circunstancias que ya no podía seguir conteniendo, me entregó el detonador y la bomba. Se liberó ella y yo me quedé con el dilema del desarme o de la detonación.
Secretamente yo me había preparado para la circunstancia. Como un pie-forzado al cual le das vueltas y vueltas, sabiendo que no puedes dejarlo de lado; no hay espacio para renunciar, se debe enfrentar y superar con las mejores armas. Trás un acabado análisis, procedí a definir mis sentimientos, a depurar mis deseos y calibrar mis sueños.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home